¿Qué es el CAT?
Es un porcentaje anual que junta intereses, comisiones y otros cargos en una sola cifra. Sirve para comparar créditos parecidos: entre dos ofertas similares, el CAT más bajo suele salir más barato.
Los términos que aparecen en cualquier oferta de crédito, explicados en palabras normales.
Es un porcentaje anual que junta intereses, comisiones y otros cargos en una sola cifra. Sirve para comparar créditos parecidos: entre dos ofertas similares, el CAT más bajo suele salir más barato.
Es lo que te cobran por prestarte el dinero, normalmente por mes o por año. La tasa sola no dice todo: dos créditos con la misma tasa pueden costar distinto si uno cobra comisiones.
El dinero extra que pagas además de lo que te prestaron. Crecen con el monto, con la tasa y con el tiempo que tardes en pagar.
Cargos aparte de los intereses: apertura, disposición, manejo de cuenta, pagos tardíos. Muchas veces se descuentan antes de depositarte.
Todo lo que terminas pagando menos lo que realmente recibiste. Es la cifra más honesta para comparar: incluye intereses, comisiones y cualquier otro cargo.
Si pides $5,000 y te descuentan $300 de comisión, recibes $4,700, pero casi siempre pagas intereses sobre los $5,000. Siempre pregunta cuánto te van a depositar.
Es qué tanto de tu ingreso se va en pagos. Si tus pagos mensuales pasan de una parte cómoda de lo que ganas, cualquier imprevisto te deja sin margen.
Cuando en lugar de terminar de pagar, te ofrecen un préstamo nuevo para cubrir el anterior. Cada renovación suele traer comisiones nuevas y hace que la deuda crezca.
Información de costos poco clara, presión para aceptar de inmediato, falta de contrato, cobros por adelantado para 'liberar' el préstamo, o una institución sin identidad clara.
Es como se conoce a aplicaciones que prestan cantidades pequeñas a plazos muy cortos con cargos muy altos y que han sido señaladas por prácticas de cobranza abusivas. Antes de instalar una app, revisa quién está detrás y qué permisos pide.
Una app de crédito no necesita tus contactos, tus fotos ni tu ubicación permanente para prestarte. Si los pide sin explicar para qué, tómalo como una señal de precaución.
Busca su razón social completa, su sitio oficial, su contrato y su aviso de privacidad, y confirma su registro en los padrones oficiales aplicables. Si no encuentras nada de eso, no significa automáticamente que sea un fraude, pero sí que no puedes verificarla.